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comienzos de los cincuenta, un grupo de aficionados y entusiastas,
empieza a criarlo sobre la base de una estricta selección,
obteniendo, en menos de treinta años, un desarrollo realmente
inesperado hasta el punto de que en la actualidad es considerado,
por muchos en Francia, como uno de los mejores perros pastores
de este país.
Son testimonio de su antiguo origen, cuadros y grabados de la
época medieval. Su historia está caracterizada,
sin embargo, por momentos de gran expansión y también
de crisis profundas.
Los primeros Picardeses fueron presentados en exposición
en 1863 conjuntamente con los Beaucerons y los Pastores de Brie.
En las dos guerras mundiales, se halla la causa de la desaparición
casi total de esta raza cuyo estándar oficial es reconocido
en 1925.
A comienzos de los cincuenta, un grupo de aficionados y entusiastas,
empieza a criarlo sobre la base de una estricta selección,
obteniendo, en menos de treinta años, un desarrollo realmente
inesperado hasta el punto de que en la actualidad es considerado,
por muchos en Francia, como uno de los mejores perros pastores
de este país.
Perro de tamaño mediano, de gran dureza, elegante en
las formas, el Pastor Picardés se distingue sobre todo,
por su aspecto particular al pelaje. Dotado de una expresión
vivaz y atenta, tiene un carácter muy equilibrado que
lo lleva a realizar su trabajo con absoluta destreza y dedicación.
Bastante liviano -no supera los 22 - 23 kg.- tiene gran resistencia
y agilidad.
El pelo duro y áspero al tacto, con abundante subpelo
fino y claro, lo defiende perfectamente de cualquier inclemencia
dándole al mismo tiempo, un aspecto similar al grifón.
Los colores más extendidos son el gris con reflejos que
van del negro al azul, el gris-rojo, el leonado claro y oscuro,
en tonalidad uniforme o mezclados entre sí.
Alzada a la cruz. Machos de 60 a 65 cm., hembras de 55 a 60
cm.
Cabeza. Caja craneal moderadamente ancha. Pelo sobre las cejas
largo, pero no lo suficiente como para cubrir los ojos. Frente
ligeramente abovedada. Hocico fuerte, no demasiado largo ni
terminando en punta. Trufa negra. Caña nasal recta. Bigote
y barba, no muy abundante. Escotadura naso-frontal muy leve,
equidistante de la protuberancia de la cabeza. Labios enjutos
y bien cerrados. Mandíbulas potentes.
Ojos. De tamaño mediano, no salientes, de color más
o menos oscuro, según el color de la capa.
Orejas. De nacimiento bastante alto, el perro las lleva naturalmente
erguidas, de tamaño mediano, anchas en la base y con
la punta ligeramente redondeada.
Cuello. Fuerte y musculoso, bastante largo. Extremidades anteriores.
Con aplomo correcto. Hombros musculosos, largos y oblicuos.
Osamenta enjuta. Ligamentos evidentes. Metacarpos ligeramente
inclinados de atrás hacia adelante.
Cuerpo. Tórax profundo que desciende hasta el codo. Longitud
del cuerpo un poco mayor que la alzada a la cruz. Costillas
bien arqueadas en el tercio superior aplanándose gradualmente
hasta el esternón. Dorso recto, región lumbar
sólida. Vientre poco retraído.
Extremidades posteriores. Muslos largos y musculosos. Corvejones
de angulación media. Metatarsos robustos, enjutos perpendiculares
al suelo. Pies. Redondeados y cortos, arqueados y bien cerrados.
Uñas oscuras, fuertes y cortas. Plantas fuertes, bastante
elástica. Pueden presentarse espolones.
Cola. Larga hasta la punta del corvejón, con una leve
curva en el extremo.
Pelaje. Duro, con una longitud de 5 a 6 cm., sobre todo, el
cuerpo y de 4 cm, en la cabeza. Subpelo fino cerrado.
Color gris, gris-negro, gris con reflejos negros, gris-azul,
gris-rojo, leonado.
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